DDQ 15 y SUB 18 de LD Systems – Reseña de producto de Production Partner

LD Systems ha ampliado los modelos activos de la serie DDQ con un cabezal 15/2 y un subwoofer de 18″.  Hace un año, LD Systems nos presentó la serie DDQ, que consiste en altavoces full range y subwoofers activos. Desde hace algún tiempo, la serie DDQ se ha colocado a la vanguardia y recientemente, con ocasión de la feria Prolight + Sound, se ha ampliado con el nuevo modelo DDQ 15. El propio nombre ya deja entrever que se trata de un cabezal activo de 15″, que nos mandaron para las pruebas acompañado del subwoofer SUB 18, también autoamplificado. El DDQ 15 es, junto con el DDQ 12 y el DDQ 10, el tercer cabezal de la serie DDQ. Su equipamiento y especificaciones técnicas predefinen al DDQ 15 como un potente altavoz full range, que no parece diseñado para escenarios pequeños, actuaciones de DJ ni como monitoraje lateral (side fill) o monitoraje para baterías (drum fill). En combinación con el SUB 18, o con varios SUB 18 en configuración cardioide, el DDQ 15 se convierte en un robusto altavoz de PA que debería poder sonorizar pequeñas salas de fiesta o carpas.

El objetivo durante el desarrollo de la serie DDQ ha sido la calidad. El woofer es un altavoz de cono de Faital Pro y el motor de agudos es de BMS. Además, ambas marcas se utilizan en la distribución a nivel mundial de los productos de LD Systems, por lo que su inclusión es lógica. Las dos marcas se encuentran en los productos de conocidos fabricantes de todo el mundo y disfrutan de un gran reconocimiento. En la electrónica, también nos encontramos con proveedores de renombre. Los amplificadores y las fuentes de alimentación son de Hypex, de los Países Bajos, cuyos productos tienen una fama excelente en el sector Hi-Fi y gama alta. Para los filtros y limitadores, LD Systems optó por desarrollar su propia placa DSP basada en un procesador Sharc. Todo este paquete se completa con varios accesorios, como soportes en U, soportes de pared, fundas de transporte y plataformas, en conjunto, un producto altamente profesional. El precio es de 1.599 € para el DDQ 15 y de 1.799 € para el SUB 18 (ambos PVP con IVA incluido), dentro de la franja que hace que la serie DDQ también sea interesante para músicos, clubes y grupos pequeños. Las empresas de alquiler no se alegrarán solo por el precio asequible de la serie DDQ, ya que los altavoces ofrecen cierta seguridad contra una utilización incorrecta gracias a la sencillez de su configuración y su cableado.

Además, la protección de los componentes mediante los limitadores internos es muy fiable, ya que están adaptados exactamente a los amplificadores y motores de agudos, lo que les permite ofrecer una gran seguridad operativa. La suma de las propiedades que hemos descrito hasta ahora convierte al DDQ 15 en un equipo interesante en muchos aspectos, lo que debería ser razón suficiente para ver un poco más de cerca el nuevo DDQ 15 y el correspondiente SUB 18.

Motores de agudos y electrónica

Si empezamos por los componentes externos, lo primero que vemos es la carcasa de madera contrachapada de 15 o 18 mm respectivamente, con una laca protectora negra (PU) muy resistente. El acabado es, como cabía esperar, perfecto, ya que tampoco se han olvidado detalles interiores pequeños pero importantes. Por ejemplo, el imán del motor de agudos está colocado en un soporte que protege el difusor en caso de golpe o vuelco accidental. La electrónica del panel posterior está alojada dentro de su propio compartimento, completamente separado del woofer. Así se protege la electrónica de vibraciones extremas y se consigue una buena ventilación de la misma. La carcasa del DDQ 15 está equipada con dos asas laterales grandes y cómodas, un vaso de soporte y 13 puntos de volado M10 en total, que se pueden fijar a soportes de montaje y similares. Está provista de sólidos pies en la parte inferior y en uno de los laterales para permitir un posicionamiento en horizontal seguro como monitor de escenario. Al lado del difusor se encuentra la amplia abertura bass reflex del woofer. Cuando se trata del diseño de una caja acústica, la abertura bass reflex es un elemento que no resulta agradable a la vista. Sin embargo, para que funcione correctamente, es importante que la superficie sea lo más grande posible, con poco fondo. El DDQ 15 se acerca mucho a este ideal. El nivel de ruido y la compresión se reducen así al mínimo posible.

Las medidas de la carcasa del DDQ 15 son 42 x 76 x 49 cm (An x Al x F). Estas medidas no son las de una caja precisamente pequeña, pero en vista del woofer de 15″ es casi imposible hacerlo de otra manera si queremos que reproduzca los graves de forma decente. Una gran ventaja es el peso de solo 32 kg. Si se piensa que la electrónica está completamente integrada, se pueden apreciar claramente los avances en la construcción de altavoces de los últimos años: hace 20 años, una caja acústica comparable sin electrónica ya pesaría el doble, y el amplificador hubiera supuesto fácilmente 20 kg más. Con 32 kg y sus asas bien formadas y de buen tamaño, el DDQ 15 puede ser transportado a mano por una sola persona.

La elección de los motores de agudos fue relativamente sencilla. Como distribuidor de Faital Pro y BMS, ya contaba con dos marcas capaces de cumplir todos los deseos de un diseñador de altavoces en lo que se refiere a variedad de catálogo y avances tecnológicos en desarrollo y fabricación. Para el woofer, la elección recayó en un imán de neodimio con bobina de 3″. Estas bobinas de 3″ se emplean habitualmente en altavoces de 15″ y 12″, que necesitan una masa móvil reducida, lo que mejora la reproducción de los tonos medios. Por el contrario, los motores de 4″, más pesados, se suelen utilizar para los altavoces de bajos. El potente imán de neodimio y el futurista chasis de aluminio de fundición del woofer, que permite una buena ventilación, se reconocen con solo echar un vistazo al interior de la carcasa. El motor de agudos es un modelo OEM de BMS con bobina de 1,4″. Utiliza el clásico imán de ferrita, por varias razones: la reducción en el peso de un imán de neodimio en un motor de agudos, en términos absolutos, no es tan grande; la capacidad calorífica del imán es mucho mayor, de forma que la bobina del motor de agudos, muy sensible, disipa el calor más rápido; y los imanes de ferrita son mucho más baratos que el neodimio y menos dependientes de la situación actual de suministro de tierras raras. Figura 1: Curvas de impedancia de las vías de bajos (rojo) y altos (azul) del DDQ 15. El woofer de 15″ se ha diseñado como sistema de 4 ohmios para optimizar la etapa de potencia. El recinto bass reflex está sintonizado a 41 Hz.

Figura 2: Respuestas en frecuencia con sensibilidad de las vías de bajos (rojo) y altos (azul) del DDQ 15 con 2 V, 1 m. El valor 1 W, 1 m para el motor de agudos de 8 ohmios (azul) es 3 dB mayor. La curva azul oscuro muestra una medición del motor de agudos sin rejilla y la azul claro, con rejilla.

Con la curva de impedancia de la figura 1 llegamos, como siempre, al primer resultado. Se nota que el woofer es de 4 ohmios con una frecuencia de resonancia de la cavidad resonante del bass reflex de 41 Hz. Con el altavoz de 4 ohmios, el amplificador interno se optimiza mejor en comparación con los sistemas de 8 ohmios habituales. Por eso el motor de agudos viene con los 8 ohmios habituales. Sin embargo, el altavoz tiene potencia de sobra, por lo que no es necesaria una impedancia más reducida para obtener mayor potencia.

Las respuestas en frecuencia de ambas vías del DDQ 15 en la figura 2 muestran un comportamiento excelente. La frecuencia de corte de 1,3 kHz hace que ambas vías combinen bien. El woofer funciona prácticamente sin resonancia en el rango de medios y por encima de 2 kHz cae rápida y uniformemente. Seguro que a más de uno le suena este funcionamiento de los clásicos EV 15L y 15B, que a día de hoy se consideran legendarios. A pesar de todas las posibilidades de la electrónica moderna, un buen altavoz es, sin lugar a dudas, la mejor base para un buen bafle. El motor de agudos tampoco se queda atrás y demuestra sus cualidades sobre todo en las frecuencias más altas. Gracias a la membrana anular de poliéster y una bobina de Kapton especialmente ligera, el motor de compresión puede seguir tocando también a 20 kHz. En la ficha técnica, la sensibilidad especificada es de 113 dB. La curva de la figura 3 está aprox. 3 dB por debajo, ya que ambas curvas se refieren a 2 V, 1 m, es decir, que se adaptan al woofer con 1 W, 1 m. Aproximando a 2,83 V se obtienen los 113 dB.

Figura 3: Curva de impedancia del woofer de 18″ con un mínimo de 5,9 ohmios y una frecuencia de resonancia de 35 Hz.

Figura 4: Respuesta en frecuencia con sensibilidad del subwoofer a 2,83 V, 1 m. El subwoofer responde bien hasta aprox. 30 Hz.

Las dos curvas azules de la figura 2 muestran el motor de agudos con y sin rejilla frontal. Sin rejilla, la capacidad del motor de compresión es más clara todavía. Las variaciones adicionales con rejilla se producen por reflexiones en la misma rejilla, que vuelven al difusor, donde se producen interferencias y, por tanto, variaciones. Por eso, desde el punto de vista acústico sería mejor renunciar a la rejilla, aunque eso no es nada práctico en la rutina diaria. Si miramos la retícula hexagonal de la rejilla, en seguida nos daremos cuenta de que se ha maximizado el espacio vacío, manteniendo a la vez la protección necesaria. Es imposible conseguir más, por lo que hay que aceptar la variación relativamente ligera que se produce en los tonos más altos. Afortunadamente, el oído es menos crítico en su percepción que el ojo al examinar las curvas.

En el panel posterior del DDQ 15 se encuentra instalada la electrónica con todos los controles. La alimentación eléctrica se realiza mediante un cable eléctrico con Schuko con dispositivo de bloqueo. Para la señal de audio, hay un conector XLR con salida en bucle (LINK) y otra salida para un subwoofer externo. Al emplear esta salida para subwoofer, se activa un filtro paso altos en la ruta de la señal interna del DDQ 15 (a 110 Hz, tipo Butterworth, 18 dB/octava) y se activa un filtro paso bajos antes de la salida para el subwoofer. La salida del subwoofer está diseñada para conectar cualquier subwoofer sin filtro paso bajos propio. Los subwoofers de la serie DDQ ya disponen de un filtro interno adaptado y por eso solo hay que conectarlos en paralelo al cabezal y no a la salida del subwoofer.

Un conmutador Ground-Lift integrado permite separar la masa eléctrica. Los cuatro LEDs indican la presencia de señal, que se ha llegado al pico, el modo de funcionamiento con subwoofer externo y si el equipo está encendido. La entrada análoga del DDQ 15 está diseñada para un nivel máximo de 23 dBu, lo que ofrece seguridad suficiente contra la distorsión en el día a día. El control giratorio permite cambiar la ganancia digital de -34 a +23 dB. Si el control está ajustado en 0 dB, el altavoz funcionará a nivel nominal con una señal de entrada de +23 dBu. Si se ajusta la ganancia en +23 dB, el equipo funcionará a nivel nominal con una señal de entrada de 0 dBu, que es suficiente para fuentes con un nivel más bajo de audio. Gracias a un conversor A/D con apilamiento situado a la entrada con 127 dB de rango dinámico, se obtiene un gran intervalo de ganancia, limitado a +23 dBu, y sin que haya ningún problema de ruidos.

El DDQ 15 se ha diseñado para ser fácil de usar. Es decir, que no tiene puertos de conexión a PC, ni ecualizadores, ni ajustes de retardo, etc., aunque habría sido posible gracias al sistema interno DSP. Quien conoce el mercado sabe, sin embargo, que apenas hay usuarios que utilicen estas funciones y que es mucho más probable que se utilicen mal y no que sean verdaderamente necesarias. Siempre que los filtros y limitadores internos estén bien calibrados, no hay apenas razones para que el usuario final tenga que añadir configuraciones de filtros. También sería posible que se pudiesen activar los filtros al gusto de cada uno o los ecualizadores para música, DJ, idioma, etc., desde la propia caja mediante preajustes. Sin embargo, es más probable darles mal uso que aprovecharlos bien. Los que deseen un sonido especial, pueden y deben configurarlo en la mesa de mezclas. Los altavoces se mantienen así como herramientas neutrales de reproducción.

Si se desatornilla la unidad completa de electrónica, se verá una gran densidad de componentes electrónicos bien dispuestos. En la imagen se ven dos módulos Hypex UcD 700 y la fuente de alimentación correspondiente de 1,2 kW. Abajo a la derecha se esconde la placa DSP.

DDQ SUB 18

Junto al DDQ 15 se envió como complemento el subwoofer SUB 18. El módulo electrónico se corresponde con el del cabezal, con una diferencia de configuración: aquí los dos amplificadores UcD 700 en conexión en puente controlan el woofer de 18″.

Para este woofer también se eligió un modelo de Faital Pro con dimensión nominal 18″ y bobina de 4″, y gracias al imán de neodimio también aquí se redujo el peso. Sin embargo, cuando se trata de un subwoofer, es necesario que la carcasa tenga cierto tamaño, de forma que el SUB 18 pesa 44,5 kg. A pesar de las grandes asas embutidas, solo debería transportarse entre dos personas. La plataforma, disponible como accesorio, facilita esta tarea.

La curva de impedancia de la figura 3 muestra una frecuencia de resonancia de 35 Hz, y la respuesta en frecuencia de la figura 4 muestra una frecuencia de corte inferior útil de aprox. 30 Hz. La sensibilidad promedio hasta 100 Hz es de aprox. 95 dB.

Controlador

El controlador digital integrado en la serie DDQ es idéntico en todos los modelos y se basa en un procesador Sharc DSP con Cirrus Logic 42526 AD/DA. El chip de Cirrus dispone de dos ADC y seis DAC. Ambos ADC funcionan según el principio del conversor con apilamiento y alcanzan así una dinámica de entrada de 127 dB. En la salida cada par de DAC se usa en paralelo, de forma que la dinámica mejora 3 dB en comparación con un solo DAC, lo que permite una dinámica de salida de 113 dB que puede ser aprovechada tal cual por los amplificadores Hypex.

Llegados a este punto podría surgir la pregunta: ¿para qué necesitamos 127 dB de dinámica de entrada para obtener solo 113 dB en la salida del DSP? La entrada se puede ajustar a un nivel máximo de +23 dBu y la ganancia se configura internamente a nivel digital sin pérdidas en un determinado rango. La distorsión de la entrada es casi imposible. Las señales a un nivel demasiado bajo se pueden reproducir fácilmente y con calidad en modo digital realzadas con una ganancia máxima de 23 dB, que debería llegar para todas las aplicaciones habituales.

En los cabezales, se utilizan las tres salidas del sistema DSP para las vías de baja y alta frecuencia, así como para la salida Aux del subwoofer. Esta última solo debe utilizarse cuando se conecten subwoofers que no pertenezcan a la serie DDQ. Los subwoofers de DDQ disponen de su propio DSP y funcionan con la configuración estándar (preajuste 1), ya con el filtro correspondiente para la combinación con los cabezales DDQ. Para utilizarlos en mono, los subwoofers DDQ disponen de dos entradas, ambas con salidas en bucle (LINK) que se añaden en el interior. Para otras combinaciones que no sean de la serie DDQ, dispone de los preajustes 2 a 7, con filtro paso bajos de 80 a 120 Hz. También cuenta con una salida Aux, pero con un filtro paso altos para cualquier otro cabezal.

Si empleamos solo equipos de la serie DDQ, será todo muy sencillo. Un subwoofer o más reciben la señal de la mesa de mezclas, que se transmite 1:1 por la salida de bucle (LINK) al cabezal. Para el subwoofer se deja el preajuste 1 y en el cabezal se activa el conmutador Low Cut. Aparte de los preajustes ya mencionados, los subwoofers también están equipados con los misteriosos preajustes A1/2, B1/2, C1/2, D1/2, que permiten configurar un sistema cardioide con dos o tres subwoofers.

Figura 5: Respuesta en frecuencia de los controladores integrados. El DDQ SUB 18 en verde, la vía de bajos en el DDQ 15 en rojo y el motor de agudos en azul. La curva punteada roja muestra la respuesta con filtro paso altos para la combinación con subwoofer.

Figura 6: Respuesta en frecuencia del DDQ 15 en full range y con filtro paso altos (punteada). En rojo y azul se muestran las curvas para el woofer y el motor de agudos, medidas por separado.

Las funciones internas de los filtros se muestran en la figura 5. La curva verde muestra el filtro para el subwoofer con el preajuste 1 del DDQ. Las curvas rojas muestran el woofer del DDQ 15 en full range y en modo filtro paso altos; la azul muestra el motor de agudos. Además de los filtros paso altos y paso bajos, cuenta con filtros paso banda para corregir la respuesta en frecuencia y para ajustar el retardo, que aquí no se ve.

Mediciones

Considerando el DDQ 15 en su conjunto, tenemos la figura 6. Prácticamente no hay nada que añadir: se adapta a todas las bandas de frecuencia. La respuesta se prolonga mucho sobre la frecuencia de corte inferior(-6 dB), de 42 Hz hasta más de 20 kHz, y las variaciones apenas se notan. Con el filtro paso altos, la frecuencia de corte inferior aumenta hasta 90 Hz, lo que alivia notablemente la carga del woofer del DDQ 15.

Las correspondientes respuestas de fase de la figura 7 permiten reconocer una colaboración armónica entre el motor de agudos y el woofer del DDQ 15. Las respuestas de fase de las dos vías, en rojo para el woofer y en azul para el motor de agudos, no se encuentran solo en la frecuencia de corte, sino que se solapan en toda la banda de frecuencia desde 800 Hz aprox. hasta 2 kHz. Solo entonces, cuando las fases de las vías correspondientes coinciden bien alrededor de la frecuencia de corte, obtenemos como resultado una suma de las frecuencias de respuesta uniforme, como se puede ver en la figura 6.

En el espectrograma de la figura 8, el DDQ 15 no llama la atención. Hasta 1 kHz se aprecian pequeñas resonancias aquí y allá, que probablemente se deben a los modos de la caja y que nunca se podrán evitar por completo si se emplea un woofer grande que alcance muchos tonos medios. El motor de agudos parece que no produce apenas resonancias, lo que seguramente sea gracias al diseño de membrana anular del motor de agudos de BMS.

Figura 7: Respuestas de fase del DDQ 15 en modo full range. En rojo y azul se muestran las curvas para el woofer y el motor de agudos, medidas por separado. En la zona de transición a 1,2 kHz, se solapan a la perfección.

Figura 8: Espectrograma del DDQ 15. Hay pequeñas resonancias, sobre todo en la banda de frecuencia del woofer, pero no son críticas.

Con el SUB 18 llega una tercera vía. La figura 9 muestra la coordinación de cabezal y subwoofer en comparación con el modo full range del cabezal. Las frecuencias más bajas no parecen tan espectaculares como cabría esperar, ya que la frecuencia de corte inferior cae de 42 Hz a 32 Hz, pero esto se debe no a que el subwoofer no sea capaz de dar más de sí, sino a que el propio DDQ 15 reproduce los bajos con mucha fuerza. Dependiendo del tipo de música que se escuche, por ejemplo, música electrónica o un programa de DJ, los 10 Hz ya se distinguen con claridad.

Sin embargo, las verdaderas ventajas de la combinación de subwoofers son otras. El DDQ 15 se carga mucho menos con frecuencias bajas, lo que evita grandes distorsiones por deflexión, que a su vez reduce las distorsiones en las frecuencias medias. Además, el nivel máximo del subwoofer, generalmente más alto, está en una banda de frecuencia por debajo de los 100 Hz.

Figura 9: Respuesta en frecuencia del DDQ 15 con filtro paso altos (azul) y con SUB 18 (rojo) de extensión. En la curva punteada verde, a modo de comparación, se muestra el DDQ 15 en full range.

Figura 10: Las isobaras horizontales del DDQ 15 con ángulo de dispersión de 80°x 50°. Los 80° se mantienen de media por encima de 1 kHz. En las frecuencias más altas se aprecia una concentración un tanto acentuada.

Directividad

La dispersión del DDQ 15 especificada en sus características técnicas es de 80° x 50°. Como se puede deducir por la forma de la bocina de agudos, la dispersión sonora es asimétrica. Si nos colocamos frente al altavoz y nos movemos de abajo arriba en el plano vertical, entonces el ángulo de dispersión horizontal de abajo arriba se hace más estrecho. En la práctica, esto significa que delante del escenario el ángulo de dispersión es más amplio que para el público que está situado más atrás. Si la caja se instala en posición horizontal como monitor de escenario, la bocina se puede girar 90° y se puede aprovechar el comportamiento asimétrico en el escenario.

Las figuras 10 y 11 muestran las isobaras en el eje de la caja. La dispersión horizontal de 80° se alcanza a los 1000 Hz y llega hasta los 10 kHz. Además, se va concentrando poco a poco la radiación. En la dispersión vertical las isobaras se comportan de manera un poco más irregular y solo alcanzan los 50° nominales parcialmente. Las interferencias en la zona de transición a 1,3 kHz se acercan al eje de la caja de forma moderada y simétrica.

Figura 11: Isobaras verticales del DDQ 15, el motor de agudos muestra ciertas irregularidades.

Figura 12: Simulación de isobaras de un único SUB 18.

Subwoofers cardioides

Cuando hablamos de la configuración de los controladores, ya mencionamos la posibilidad de configurar un sistema cardioide con dos o tres subwoofers. Las frecuencias bajas proceden habitualmente de una fuente mucho más pequeña que la longitud de onda, casi esférica. En este caso concreto, para la mayoría de aplicaciones sería deseable y útil conseguir una determinada directividad. Esta puede conseguirse bien a través de altavoces muy grandes, difusores enormes o mediante la configuración y el control de varias fuentes más pequeñas.

En el manual del SUB 18 encontrarás cuatro propuestas. En la configuración A, un subwoofer se coloca encima de otro de forma que el superior esté orientado hacia atrás. En las variantes B y C hay tres subwoofers y es el del medio el que apunta hacia atrás. El la configuración B, los subwoofers están uno encima de otro, en la configuración C, uno al lado de otro. La variante D funciona con dos subwoofers colocados a 1 m de distancia, ambos orientados hacia delante. La selección de los preajustes será la siguiente: para los subwoofers que apuntan hacia delante el preajuste 1, y para los que apuntan hacia atrás, el 2. Con estos preajustes, los filtros y retardos correspondientes se configuran de tal manera que se cancelan las frecuencias bajas que se emiten hacia atrás. La reducción del nivel emitido hacia delante es mínima en comparación con una configuración que emita siempre hacia delante.

Las isobaras de las figuras 12 a 14 muestran las posibilidades con dos o tres sistemas. La radiación de un único subwoofer de 18″ (figura 12) por debajo de 100 Hz es uniforme. Si se utilizan los sistemas cardioides 2 o 3, como se muestra en las figuras 13 y 14, el nivel radiado hacia atrás se reduce en 15 dB o más. Estos valores representan una ventaja incomparable a la hora de controlar el acople de muchos micrófonos en el escenario o reducir el volumen que les llega a los vecinos durante un evento al aire libre. No se deben subestimar tampoco las ventajas de las configuraciones cardioides en locales espaciosos o escenarios grandes, donde el espacio se altera menos y la reproducción de los bajos es más precisa. Lo bien que funcionen los bajos en la configuración cardioide en la práctica también depende del entorno, que debería tener un espacio lo más libre posible alrededor de los altavoces. Libre debe entenderse aquí en el sentido de las frecuencias más bajas, porque los trusses y similares, por ejemplo, no presentan ningún obstáculo en relación a la longitud de onda. Sin embargo, las paredes u otros altavoces grandes no deberían estar demasiado cerca.

Fig. 13 y 14: Simulación de isobaras de dos SUB 18 en modo cardioide.

Nivel máximo y nivel de distorsión: ¿Cuál es el volumen máximo de un altavoz?

¿Cuál es el volumen máximo de un altavoz? Esta pregunta es muy frecuente, además de cómo podemos comparar el nivel máximo de un modelo A con otro B. La segunda tiene respuesta fácil: ¡no se pueden comparar! Cada fabricante tiene su forma de determinar los valores. Sin información detallada sobre cómo se consiguen estos valores, la comparación resulta imposible.

Hay una serie de factores que debemos tener en cuenta para saber el máximo nivel que se puede alcanzar. Por una parte están la sensibilidad del altavoz, la potencia del altavoz, la distorsión admisible y además los posibles limitadores de señal. Si no se trata solo de una medición puntual, sino de funcionamiento continuo, habrá que tener en cuenta otros factores como la disipación del calor y la potencia de la fuente de alimentación, en particular para altavoces autoamplificados.

LD Systems ha apostado por la seguridad. La fuente de alimentación del DDQ 15 ha sido diseñada para una potencia en un periodo de tiempo breve de 1,2 kW, con lo que tiene un tamaño adecuado. Los limitadores del DSP se guían en las potencias de pico por el límite de saturación de los amplificadores y por la potencia de los motores de compresión, lo que es relevante sobre todo para los motores de agudos. Lo mismo ocurre con el limitador RMS, que mide la potencia nominal de los amplificadores y fuentes de alimentación, así como la potencia nominal y térmica de los motores de compresión. El motor de agudos es, por supuesto, el punto más sensible. En el caso de los woofers de 15″ o los subwoofers de 18″, el límite está en la electrónica, más que en los motores de compresión.

Los amplificadores de clase D también producen calor que es necesario disipar, aunque sea mucho menos que los amplificadores AB tradicionales. El panel trasero de la electrónica por sí solo no sería suficiente para disipar el calor a largo plazo. Un disipador externo sería útil pero antiestético; si el disipador fuese interno, sería muy poco eficaz. La ventilación forzada es una solución segura y funcional.A la derecha: Conexiones e información sobre el funcionamiento cardioide del DDQ SUB 18

El disipador de calor de los amplificadores se fija mediante las aletas a la cara interior del panel trasero, con abertura de salida hacia el exterior. Un pequeño ventilador silencioso aspira el aire frío del exterior creando un exceso de presión en la carcasa, que el disipador expulsa mediante las aletas de refrigeración. De esta forma, la electrónica se refrigera de forma segura y perfectamente integrada, incluso en funcionamiento continuo. El ventilador funciona automáticamente con un máximo de revoluciones. El ruido que produce es casi imperceptible y la electrónica siempre está lo más refrigerada posible, lo que contribuye notablemente a alargar su vida útil. Si tuviéramos que activar el ventilador al alcanzar una temperatura determinada, la temperatura media sería mucho más alta durante un período de tiempo considerable. Los que entienden de las relaciones entre la vida útil de la electrónica y la temperatura saben cuáles son las consecuencias.

Pero volviendo al tema de la medida de la distorsión, para la medición de la potencia máxima de los DDQ se emplearon salvas sinusoidales para máximos del 3% y del 10% de distorsión. Lo que se mide son las componentes del 2.º al 9.º armónicos. El algoritmo de medida sigue aumentando el nivel hasta que se alcanza el valor de distorsión correspondiente de 3% o 10%. Como tercer criterio se puede establecer un límite de potencia para el altavoz o la detección de un limitador del sistema. La figura 15 muestra el resultado mediante la curva azul para distorsiones máximas del 3% y mediante la curva roja para el límite de 10%. En el punto donde ambas curvas se solapan, los valores límite de distorsión no se alcanzaron antes de que el limitador interno parase de medir. Las curvas punteadas se midieron con una combinación del DDQ 15 y el subwoofer SUB 18. El woofer del DDQ 15 alcanzó un valor de 122 dB, que está 1 o 2 dB por debajo del valor teórico, que se calcula a partir de la sensibilidad y la potencia máxima del amplificador de 700 W (+28,45 dB). El motor de agudos está limitado internamente a 40 W de potencia nominal y a 160 W de pico. Como suele ocurrir con los motores de compresión, el valor se ve limitado al establecer como máximo el 10% de distorsión. La diferencia de 10 dB entre las curvas del 3% y el 10% es un indicador de distorsiones predominantes del 2.º armónico. Volviendo al woofer, el motor de Faital muestra sus capacidades sobre todo en las frecuencias bajas. Se pueden alcanzar incluso 120 dB a 60 Hz. Si el SUB 18 entra en juego, por debajo de los 100 Hz se pueden seguir aumentando los valores hasta 128 dB.

Figura 15: Nivel máximo para un máximo del 3% THD (azul) y para un máximo del 10% THD (rojo). La curva roja punteada muestra la combinación con el SUB 18.

Figura 16: Distorsión de intermodulación (Leq = 99 dB a 4 m). Se aplicó una señal multisinusoidal con espectro EIA-426B (verde) y factor de cresta de 12 dB. En rojo, los componentes de distorsión, con un porcentaje de solo 2,8%. El nivel de pico medido a 1 m de distancia fue de 127 dB (la medición se realizó a 4 m de distancia en condiciones de hemivolumen espacial. El espectro azul corresponde a un nivel general de 105 dBA).

La segunda medición de las distorsiones no lineales empleó una señal multisinusoidal. La señal se compone de 60 señales sinusoidales con fase aleatoria y corresponde a un espectro musical medio ponderado EIA-426B. El factor de cresta de la señal es de 12 dB, por lo que se acerca mucho a una señal de música normal.

La curva verde de la figura 16 representa la medición de frecuencia de la señal de medida. Las líneas azules, así como la curva combinada de 1/6 de octava muestran la señal transmitida al altavoz. Las líneas rojas y la curva combinada contienen exclusivamente el porcentaje de distorsión compuesto por distorsiones armónicas y todas las distorsiones de intermodulación.

La medición se realiza para un nivel de señal útil habitual, para acercarnos tanto como sea posible a una situación de funcionamiento real. Para el DDQ 15 se ajustó un nivel de 99 dBA a 4 m de distancia en campo libre. Este nivel debe entenderse como LAeq (nivel de presión acústica continuo equivalente ponderado A). El nivel lineal es aprox. 3 dB mayor. Al nivel de pico hay que añadirle otros 12 dB. Para el DDQ 15 esto arroja unos niveles de 115 dB de nivel de pico a 4 m de distancia que corresponden a 127 dB a 1 m. Las mediciones de los niveles de distorsión global, con -31 dB (2,8%), fueron muy bajas. Así, sin embargo, el DDQ 15 no funciona del todo correctamente. Si ponemos la caja al límite con esta señal, se alcanzan 105 dBA Leq a 4 m de distancia y 120 dB de pico. A 1 m, el nivel de pico es de 132 dB. La distorsión a este nivel es del 11,2%.

Un usuario puede calcular a partir de estos valores que en circunstancias extremas, por ejemplo, en campo libre sin el refuerzo que proporciona una habitación, es posible alcanzar 99 dBA Leq a 8 m con una caja. Si partimos de dos cabezales (+3 dB) como set de estéreo, la distancia debería ser de 11,3 m y, si contamos con un local (2 o 3 dB más), 16 m. Aquellos que conozcan las mediciones de nivel sabrán que 99 dBA de Leq es terriblemente alto y que el límite legal para proteger al público es de 99 dBA de Leq. Sin duda, podemos afirmar que el DDQ 15 es adecuado para clubs pequeños y locales similares como altavoz de PA. Dependiendo de la música y de los requisitos para el nivel de bajos se puede complementar con un subwoofer.

Test de sonido

El test de sonido del DDQ 15 se realizó por el procedimiento habitual de cámara anecoica. Escuchamos ambas variantes, con y sin el refuerzo del subwoofer SUB 18. Para la descripción tonal no se necesita escribir demasiado: el DDQ 15 es muy neutral, exactamente como nos lo imaginamos. La cobertura de los bajos es tan amplia que casi se empieza a sospechar del subwoofer, aunque esté desactivado. El motor BMS es excelente y agradable con los agudos. También nos gustó la facilidad para ubicar las fuentes. Los medios eran muy definidos y los bajos, perceptibles en las grabaciones. Con el subwoofer las diferencias fueron más bien pocas. Solo cuando los bajos eran bajos de verdad (por ejemplo, el Tour de France de Kraftwerk) era perceptible la extensión de la respuesta de 10 Hz. Las diferencias se marcaron más al subir el nivel. Fue a partir de ahí cuando el SUB 18 pudo demostrar sus puntos fuertes y aliviar la carga del cabezal, situación en la que ambos salen ganando.

Conclusiones

Con el nuevo cabezal DDQ 15, LD Systems ha ampliado la serie DDQ, presentada hace un año, con un altavoz activo autoamplificado. El potente cabezal full range se sometió a prueba junto con el SUB 18, y causó una gran impresión en todos sus aspectos. Gracias a unos excelentes motores de compresión de Faital Pro y BMS, los amplificadores de Hypex y un potente procesador Sharc DSP, LD Systems ha desarrollado un altavoz de alta tecnología en todos los sentidos: desde las mediciones, pasando por su fácil manejo, hasta su sólido acabado. La facilidad de uso y la combinación de los sistemas entre ellos se han planteado de manera elegante y práctica, lo que es particularmente importante en la rutina diaria, ya que no importa si tenemos el mejor de los altavoces si, debido a los nervios antes de una actuación, configuramos mal la disposición o el cableado. El DDQ 15 es, incluso sin el refuerzo del subwoofer, un altavoz con mucha fuerza y muy potente en los bajos, que se puede utilizar como único sistema en pequeños escenarios. En combinación con el subwoofer se obtiene todo un sistema de PA, que también se puede emplear en carpas. No se deben subestimar las ventajas que presenta para el día a día gracias a la posibilidad de configurar el subwoofer como cardioide. Con dos cabezales y tres subwoofers para graves en cardioide mono, en horizontal delante del escenario o bajo el mismo, se puede llegar bastante lejos.

Además te convencerán su fácil transporte, sus accesorios porque vienen a cuento, y sobre todo el precio, sorprendentemente económico: un DDQ 15 cuesta, IVA incluido, aprox. 1.600 € y un DDQ 18 aprox. 1.800 €. Por solo un poco más de 10.000 € de PVP con IVA incluido, recibirás un set completo con dos cabezales DDQ 15 y cuatro SUB 18. ¡Seguro que ya sabes todos los sitios donde los quieres usar!

Más información sobre los productos en: 
http://www.ld-systems.com/es/serie/serie-ddq/

Fuente: Production Partner, Alemania, abril de 2014

Texto y mediciones: Anselm Goertz

Fotografías: Dieter Stork, Anselm Goertz

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